lunes, 28 de abril de 2008

Homenaje a los héroes del 2 de mayo, el miércoles y el viernes en A Fondo

El espacio habitual de A Fondo, de Radio Intereconomía, dedicado los miércoles, de 21 a 22 horas, a ‘Héroes de España’, estará centrado esta semana en los héroes del 2 de mayo. También se ha grabado un programa especial que se emitirá en las dos horas del programa el viernes, y que incluye una radio novela sobre la sublevación de Madrid contra el invasor napoleónico.

domingo, 27 de abril de 2008

La depredación de las clases medias se dispara en los ayuntamientos

Llevo tiempo anunciando, desde el programa A Fondo, de Radio Intereconomía, una de las crisis más devastadoras que se nos avecina: la de los ayuntamientos, que han vivido de los ingresos correspondientes a las licencias urbanísticas, y que han inflado sus nóminas, de manera marcada por el nepotismo y por el clientelismo político. Esos ayuntamientos, cortada la vía financiadora del ladrillo, van a repercutir sus dispendios y su falta de previsión sobre los ciudadanos. Esa crisis ya está llegando. He recibido el siguiente mensaje de un oyente de Valencia, que se presenta como asiduo seguidor del programa por ser el único en el que se denuncia públicamente el escandaloso expolio (yo lo llamaría "saqueo" o "robo") de las clases medias españolas.
El oyente me documenta el brutal ascenso del IBI en los nuevos valores asignados para 2008 a un piso que tiene en Mislata, población anexa a Valencia capital.
Los datos resumidos son:
Valor de construcción en 2007 = 23.948 euros. Valor para 2008 = 59.275 euros. Un 147% de aumento.
Valor del suelo 2007 = 598 euros. Valor para 2008 = 81.832 euros. ¡¡ Un 13.570% de aumento !! Increíble, pero cierto.
Valor catastral total: En 2007 = 24.546 euros, y en 2008 = 141.107 euros, o sea, un 474 % de subida.
Indica que “he presentado reclamaciones (supongo que inútiles), tanto al Catastro como al Ayuntamiento, solicitándoles la revisión exhaustiva de las valoraciones realizadas, pues las creo evidentemente erróneas. Así que, ante esta situación de saqueo permanente y descarado, como integrante todavía de la clase media y como previsor que he sido en mi vida y soy, ya estoy buscándome una buena esquina en la que ponerme de rodillas y colgarme al cuello un cartelito que diga: "Una limosnita, por favor, que fui de la Clase Media en la época de Zapatero".
Al margen del buen humor, y de recordar que Zapatero no es la causa de nuestros males, sino su pernicioso efecto, la crisis de modelo en la que estamos se va a extender a todos los niveles, nacional, autonómico y local, con la pretensión de incrementar el expolio de las clases medias. Pero por esa línea se empobrecerá a la parte más dinámica de la sociedad, a la que la sostiene con sus impuestos, y llegará un momento en que todo el edificio se vendrá abajo, pues no quedará suficiente gente para sostenerlo.
Es preciso avisar de la gravedad de la situación y exigir que se produzcan medidas audaces, radicales y rápidas de reducción del gasto público en todos los niveles. Es imprescindible que las clases medias se organicen para defender, desde luego, sus ideales, pero de manera urgente sus intereses en términos de estricta supervivencia.
Agradezco que se me remitan mensajes como el de Pedro Chiarri, así se llama el oyente, para ir denunciando estas tropelías. Los ayuntamientos deberán reducir sus plantillas antes que desbocarse por el abismo de la expoliación de las clases medias.

sábado, 26 de abril de 2008

El PP precisa hacer catarsis de la teoría de la conspiración

La derecha está generando un nuevo tabú: no hablar de la teoría de la conspiración y de lo que implica de degradación moral no sólo para sus creadores sino también para quienes la han seguido y dado pábulo. Sin embargo, nada de lo que está sucediendo actualmente en el PP se entiende sin un conocimiento y una comprensión profunda de lo que ha significado esa teoría de la conspiración. Nada se entiende porque el PP, sin centrar en ello el debate, lo que está haciendo es depurar responsabilidades de esa grosera mentira, de ese insulto a la inteligencia, a las víctimas y a los héroes, que se desarrolló como una especie de doctrina oficial, de seña de identidad de la derecha durante cerca de tres años y que consumió casi todas las energías durante la pasada legislatura, hasta convertir a la oposición en un esperpento, y a una parte de la derecha sociológica en una secta intratable y degradada.
Por esa depuración no reconocida de responsabilidades ha salido del primero plano un Eduardo Zaplana que ha puesto un oscuro broche a su carrera política y por eso hoy ni tan siquiera se cita el nombre de Ángel Acebes.
Esa degradación de la teoría de la conspiración que llevó al abismo de las chorradas al diario ultrasensacionalista ‘El Mundo’ y a un histriónico vocero de la cadena acatólica cuando no anticatólica –desde luego no cristiana y mal educada- ha generado un método de propaganda y un intento de monopolio. El primero aún funciona, el segundo se está viniendo abajo, porque los gurúes están básicamente muertos civilmente. Con ellos no es que la derecha no podrá recuperar nunca el poder, es que ha perdido el alma, en un decaimiento maquiavélico y tardoestalinista. Una parte de la derecha ha interiorizado que el mandamiento de ‘No mentirás’ ha quedado abolido del decálogo, y un escándalo añadido es que eso se hace con la tolerancia y la aquiescencia de la jerarquía católica, en el bien entendido caso que los mandamientos nos obligan a todos y que nadie está por encima de ellos.
De repente, una parte de la derecha se ha hundido, hasta el ridículo, en lo que denunciaba en la izquierda: en la mentira, en el todovale con tal de conquistar el poder, en el más estricto relativismo, llevado a niveles chuscos.
Por esa dilapidación de energías, por ese abrumador decaimiento moral, por ese sectarismo insultante y odioso –pues difunde el odio- la derecha ha perdido las elecciones. Y eso no se quiere reconocer. Y esa nueva hipocresía entraña una extraordinaria gravedad, porque se hace preciso reconocer el error, restituir.
Es obvio que los principales culpables de la derrota del PP son Jiménez Losantos y Pedro Jota Ramírez, y quienes les han hecho la ola y les han seguido. Incluso los que han guardado silencio o han mirado para otra parte.
El PP, antes que primarias e ideologías, tiene que pedir perdón por la conspiranoia, es precisa la catarsis. Porque sólo la verdad –nos beneficie o no, cuando se apuesta por la libertad hay que estar dispuestos a perder- nos hará libres. Palabras divinas.

Tesis en torno a 'Conspiranoia'

Con gran satisfacción, informo de que se está elaborando una tesis universitaria en torno a mi libro ‘Conspiranoia, de cómo El Mundo y la COPE mintieron y manipularon sobre el 11-M”. Una de las reflexiones de la tesis es que lo que ha generado la teoría de la conspiración es un método de propaganda, unos instrumentos y un relativismo, en el que la mentira es aceptada como un arma legítima de combate. En mi opinión, ha generado una especie de secta, que está menguando, pero que todavía da coletazos, que genera consignas de continuo como si quisiera sobrevivir a su fracaso.

viernes, 25 de abril de 2008

Paridad de paro e igualdad en la miseria

Ya hay crisis. No, ya la había. Como saben bien los ciudadanos. Como hemos venido diciendo desde hace casi un año, y desde hace seis meses con mucha fuerza e insistencia desde A Fondo. Lo que sucede es que el Gobierno, torpe, tardón y ciego de intervencionismo y despilfarro, empieza a enterarse. Se rebaja la cifra de crecimiento al 2,3, se dispara el paro. El socialismo sólo sabe generar miseria. Zapatero es la paridad de paro y la igualdad en la miseria.

Poner en marcha el movimiento ciudadano de las clases medias

Más que un sueño tengo una responsabilidad: poner en marcha y liderar un amplio movimiento de las clases medias que evite su expolio y permita la supervivencia de las sociedades abiertas, objetivo sin el cual no se podría sostener los actuales niveles de población y entraríamos en una espiral de miseria y conflicto. El momento ha llegado. Y ya está el texto programático: ‘El manifiesto de las clases medias’. El momento ha llegado porque en esta legislatura es preciso combatir al socialismo depredador por instinto de supervivencia y para erradicarlo.
No llevo en este empeño ni dos días, ni dos años. He seguido, sin desmayo, mucho tiempo en la más completa soledad. A mediados de los años ochenta del pasado siglo publiqué un libro titulado ‘Privatizar las mentes’, en el que denunciaba que no se estaba desmantelando el aparataje estatista montado bajo el chantaje del comunismo y que se corría el riesgo de incrementarlo y de ir hacia recaídas porque se estaba educando a las nuevas generaciones en la adoración al Estado. De ese libro, sólo se vendieron unos pocos cientos de ejemplares. Con gran ilusión fui a firmar ejemplares a la Feria del Libro y consumí las horas preceptivas sin que nadie se acercara. Por la megafonía se anunciaba que firmaba ejemplares de un libro titulado ‘Privatizar los montes’. Parecía más lógico privatizar los montes que las mentes.
Antes había ayudado con ‘El socialismo es el problema’ a organizar el andamiaje intelectual del primer aznarismo, de la refundación del PP y de la conquista del poder, propugnando la renovación generacional e ideológica. Pero no se aprovecharon los ocho años de gobierno, y sobre todo la segunda legislatura, para desmontar el sistema de expoliación de las clases medias, porque Aznar era un hombre del sistema y porque los partidos son aparatos del Estado por su fórmula de financiación.
Estoy hecho a la adversidad y a la soledad. Cuando escribí ‘El manifiesto de las clases medias’ lo hice como un grito personal testimonial. No hubo forma de que pudiera ser publicado. Tuve que montar editorial y buscar distribuidora. Salió llamado al fracaso, sin entrada en el mercado, hasta que los lectores –sin duda, los oyentes de ‘El país de las maravillas’ y de ‘A Fondo’- se la fueron dando, como están ahora revitalizándolo y devolviéndolo a las estanterías.
Está prendiendo el discurso y cosechando adhesiones; en mis reflexiones, es el único que nos puede sacar de una crisis de modelo que puede degenerar en una crisis de civilización y en un desastre humanitario. Es preciso quemar etapas. Me emocionan los pocos pero significativos mensajes que me van llegando de gente dispuesta a ayudar, a echar una mano. La gente que se ofrece y me ofrece su casa. Es una tarea muy difícil, pero necesaria, y me siento responsable de no cejar en ella. No sólo acepto esas ayudas, sino que necesito muchas más.
Necesito romper esa inercia de que el ciudadano medio, expoliado y teniendo que sostener a su familia y mantener a tanta mano muerta, a tanto parásito fiscal, no se considera decisivo, no sabe qué hacer, fuera de votar cada cuatro años. La rebelión de las clases medias rompe las periclitadas dialécticas de derecha-izquierda, supera el debate nacionalista, porque el nacionalismo es la quintaesencia, con la coartada identitaria, de la expoliación de las clases medias.
Ya anuncio que pronto sacaré dos libros que complementan ‘El manifiesto de las clases medias’.
Por supuesto, cuanto hablo no lo hago como teoría, sino que estoy dispuesto a implicarme, porque –ni más ni menos- es mi responsabilidad.

miércoles, 23 de abril de 2008

El socialismo sólo ha generado miseria, y ahora no es la excepción

Mienten y ocultan la realidad. Ni van a dar cuatrocientos euros, ni nada de lo dicho. El problema no es Solbes, ni tan siquiera Zapatero, que también. El problema es el socialismo, el estatismo depredador de las clases medias que sólo crea miseria. El Estado registró hasta marzo un superávit de 3.276 millones de euros en términos de Contabilidad Nacional (el 0,29% del PIB) frente al excedente de 6.747 millones obtenido en el mismo periodo del año anterior, lo que representa un descenso del 51,4%. Y esto no ha hecho más que empezar. Hay que reducir el gasto público, empezando por los asesores de Zapatero y reduciendo drásticamente ministerios. En vez de ello, estos despilfarradores, han creado uno más.