viernes, 2 de mayo de 2008

Sólo hay una nación: España

Según una información de ‘La Vanguardia’, el Tribunal Constitucional está dispuesto a avalar que Cataluña es una nación, como se indica en el preámbulo del Estatuto de Cataluña, aunque sin efectos legales. Se trata de una filtración o información periodística, pero por la profesionalidad de quien la firma, el periodista José María Brunet, cabe darle el máximo de credibilidad.
La cuestión es de la máxima gravedad y una decisión de ese tipo representaría la deslegitimación del Tribunal Constitucional, que lo es de la nación española y porque ésta es preexistente, y de la misma Jefatura del Estado, pues la razón de ser de la Monarquía es la encarnación de la unidad del Estado. No existen monarquías plurinacionales, salvo que fuéramos –si se me permite la ironía- hacia un imperio. Habría, mejor, que plantearse una república.
Aunque se puntualiza que se trata de la postura de la presidenta María Emilia Casas –una señora que debía haber tenido la decencia de abandonar el cargo- y que no ha sido sometida a votación, en términos jurídicos no estamos ni tan siquiera ante un circunloquio, sino ante una auténtica chorrada, una estupidez insufrible, que produciría hilaridad si no estuviéramos ante una cuestión nuclear.
Por supuesto que aceptar que Cataluña es una nación tiene consecuencias jurídicas de la máxima importancia, como la deslegitimación de todo el edificio institucional, empezando por las dos cámaras, y por la Constitución de 1978, que quedaría abolida de facto.
Dada la anemia nacional que padecemos, es probable que las consecuencias no fueran inmediatas, pero la política tiene una lógica implacable, y sólo hay una nación y una única soberanía colectiva.
El Tribunal Constitucional carece de legitimidad para trocear la nación y para avalar que una parte se convierte en un todo, con esa chorrada estúpida de que el término nación carece de consecuencias jurídicas.
El hecho de que una noticia tan grave se haga pública en medio de los fastos del 2 de mayo, nos debe llevar a recordar el sacrificio de tantos españoles, también de tantos catalanes, del tambor del Bruch, de Agustina de Aragón, de las heroicas ciudades de Gerona y Tarragona, que supieron luchar por la nación española. No faltaran patriotas que, si el Constitucional se hunde en el abismo de la ignonimia, sabrán luchar, sin desmayo, con los medios democráticos para revertir la situación, para ir hacia otra Constitución y otro Tribunal Constitucional –una Sala del Tribunal Supremo, para evitar conflictos-, porque lo que no es discutible es que sólo hay una nación, la española, preeexistente a esta casta política y a este modelo patético de ausencia de división de poderes.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Y para estos babosos politiquillos independentistas,lo de la independencia,¿que es?¿Para vivir bien solo ellos?¿Dejare de madrugar para trabajar yó tambien?.Cuando se les acabe el argumento de la independencia,¿que inventarán para seguir manipulandonos?.Los de los tenderetes de las Ramblas que venden banderitas,pegatinas y camisetas con simbolos separatistas,¿que venderán a partir de entonces,La Farola?¿o les montarán un nuevo ministerio para los que “tantos servicios han prestado a la patria”? (Entiendase como servicios a la patria,los tenderetes arriba mencionados,quemar banderas españolas y fotos del Rey,pintarrajear las paredes con la famosa estrellita de Terra Liure,emborronar todo cartel escrito en castellano,o que huela a español,etc,etc…
Total,que con independencia,o sin ella,me vá ha tocar madrugar cada dia a la misma hora pa ir al curro,y lo que no me “robe” España,me lo vá ha robar Cataluña…así que…no le veo yó mucha ventaja que digamos para el pueblo en general,o al menos,para mí que no he quemado nunca una bandera española…

Toni dijo...

De momento tendrás 16.000 millones de euros más a repartir que ahora desaparecen en el oscuro saco de los presupuestos del estado español para no regresar nunca y el orgullo de pertenecer a la nación catalana, jeje. Lo peor no es madrugar cada día para ir a trabajar, lo peor es no poder levantarte porque estas enfermo y tener que arrastrarte hasta un hospital para esperar en una inmensa cola durante horas, mientras sabes que en otros lugares, otra gente que SI se siente muy española, quizas no tienen que madrugar cada día (bendito PER), tampoco tienen que hacer colas y además disponen de dentista gratis.